Un mensaje de Navidad

December 13, 2019

Mis queridos en Cristo,

Todos han escuchado la historia acerca de Ebenezer Scrooge, el fomoso anciano destrozado y amargado de ‘A Christmas Carol’ de Charles Dickens quien tuvo que aprender a ‘mantener’ la Navidad en su vejez después de muchas pruebas y aventuras ‘fantasmales’. Muchos de nosotros aprendimos cómo mantener la Navidad con alegría desde una edad temprana. Ciertamente lo hice con mi  amá y papá, quienes nos proporcionaron a mí y mis hermanos y hermanas la temporada navideña más maravillosa que ustedes puedan imaginar, y todo con un presupuesto muy reducido. Uno de mis primeros recuerdos de “Navidad” giraba en torno a la emoción y la alegría de la apertura de las dos grandes puertas corredizas que dan acceso a nuestra sala. Ahí es donde “Papa Noel” había preparado una verdadera “maravilla de invierno” con los regalos, el árbol y todos  los adornos. No me di cuenta hasta muchos años después por qué mamá y papá siempre estaban tan cansados en la mañana de Navidad.

Otro recuerdo muy afectuoso de “Navidad”, relacionado con el primero, proviene de una visita que hice a Filipinas hace más de 25 años. Fue a comienzos del mes de octubre que algunos amigos míos de una pequeña pero ferviente orden religiosa llamada Discípulos de María me habían recogido del aeropuerto de Manila. Fue fantástico verlos, y la atmósfera de alegría sólo se vio realzada por la música navideña más hermosa que se pueda imaginar que estaban tocando en el radio del coche. Me dije a mí mismo: “¡Esta gente realmente sabe cómo celebrar!” Si conocen la cultura filipina, ustedes saben que no sólo la Navidad empieza temprano y con mucha alegría, sino que también celebran esta fiesta hasta el mes de febrero. No es el único pueblo o cultura que lo hace.

En los últimos quince años, más o menos, he desarrollado algunos de mis propios “hábitos” para celebrar la temporada navideña. Yo también comienzo la temporada de Navidad temprano, a menudo incluso antes de que comience la temporada de Adviento. Lo he hecho nuevamente este año y no tengo intención de quitar ni un solo adorno hasta el 13 de enero de 2020, el día después de la temporada navideña de este año. ¿Por qué? Yo creo que ustedes saben la respuesta a esta pregunta. Es porque necesitamos celebrar alegremente y prolongar este gozo en nuestras vidas siempre que podamos. No necesito decirles lo desafiantes que son estos tiempos para nosotros como Iglesia y como Pueblo de Dios. Es precisamente en esos momentos difíciles de nuestras vidas que es necesario recordar que: “Porque un niño nos ha nacido, un hijo se nos ha dado.” Este regalo muy preciado del Padre Celestial, el Espíritu Santo y la Madre de Dios, María Santísima,
es la verdadera razón por la que no quitaré ninguna decoración navideña en un futuro cercano. Espero que se unan a mí para prolongar la alegría. La Navidad llegó anticipadamente para mí cuando fui asignado a la Diócesis de Fresno. Que la Navidad también llegue anticipadamente a ustedes y a sus seres queridos. ¡Feliz Navidad! En Cristo,
Obispo Joe